Ortorexia: cuando comer sano deja de ser saludable

La psicóloga Lucía Gili analiza sus causas, riesgos y relación con el fitness y las redes sociales

Isabel Arroyo Sauces

En una sociedad donde comer sano se ha convertido casi en una obligación moral, resulta difícil detectar cuándo el cuidado de la alimentación deja de ser saludable para convertirse en una obsesión. La ortorexia, un trastorno de la conducta alimentaria todavía poco conocido, refleja precisamente esa línea cada vez más difusa entre bienestar y control extremo. Y en un contexto dominado por las redes sociales, el fitness y la presión estética, esa frontera parece más frágil que nunca. Algo parecido ocurre con la vigorexia, otro trastorno relacionado con la obsesión por alcanzar un determinado ideal físico.

La obsesión afecta a la salud mental y nunca es saludable

La psicóloga Lucía Gili: Foto cedida por Lucía Gili.

La psicóloga Lucía Gili: Foto cedida por Lucía Gili.

Lucía Gili es una psicóloga especializada en trastornos de la conducta alimentaria. En su cuenta de Instagram, @psicolucia.habitare, explica a través de vídeos y carruseles que animan a aquellas personas que, de un modo u otro, sientan que la comida controla sus vidas a pedir ayuda profesional. Con ella hemos estado hablando sobre ortorexia para conocer mejor qué consecuencias conlleva la obsesión por una dieta saludable.

Pregunta: Parece una paradoja que preocuparse tanto por una alimentación sana se llegue a convertir en un trastorno. ¿En qué momento se debería empezar a notar que esa preocupación no es normal?

Respuesta: Aquí hay una línea muy finita entre algo que, en principio, es sano (puede ser una alimentación saludable, cuidar la alimentación, comer bien…). Hay un punto donde deja de ser sano porque a la persona le lleva muchísimo tiempo, pasa casi todo el tiempo preocupada por la comida, por lo que come o por lo que deja de comer. Y el punto está en qué pasa cuando hay una situación donde no controlamos la comida. Puede ser una situación social y hay que comer cosas que no son tan saludables a nivel nutricional. ¿Cómo se siente ahí la persona? ¿Cómo siente que descontrola? ¿Cómo siente que tiene que compensar al día siguiente? Ese es el punto donde la persona tiene que empezar a preocuparse: cuando salirse de lo que es considerado saludable le genera un malestar. Ahí ya estamos rozando un punto importante de gravedad.

«Desde nuestro entorno, se refuerzan esas conductas y no se ven como algo negativo»

Para las personas que sufren ortorexia, comer fuera con los amigos es un sufrimiento: RF.

Cuando comer fuera es un sufrimiento: RF.

P: ¿Por qué crees que la ortorexia no tiene tanta visibilidad mediática como otros trastornos de la conducta alimentaria tipo anorexia o bulimia?

R: La ortorexia no tiene tanta visibilidad por dos razones: una porque, al final, es un trastorno nuevo que está apareciendo ahora y que no hay mucha investigación al respecto. Todavía la investigación es bastante difusa, hay cosas que no están claras. Por otro lado, es que al final, la sociedad, en cierta medida, alaba y aplaude el comer saludable, hacer ejercicio, cuidar la alimentación… Entonces, hay muchas veces que desde nuestro entorno, se refuerzan estas conductas y no se ven como algo negativo o algo que pueda tener impacto en la persona. A veces, el propio entorno no se da cuenta de que esas conductas que estamos alabando en alguien están siendo también un problema para la persona. Pero esa cara B, la de la comida saludable, a lo mejor el entorno no la está viendo. Incluso la persona tampoco la está viendo y tiende a justificarse, buscar excusas. Esto es saludable, esto es bueno y no hay ningún problema en ello. Por eso no se ve tanto como un problema como la bulimia o la anorexia, que a lo mejor es algo más visible.

Lucía Gili reconoce que ha tenido muchos casos en consulta donde los pacientes tienen pánico a acabar obesos

La obsesión por comer sano puede surgir por miedo a la obesidad: RF.

La obsesión por comer sano puede surgir por miedo a la obesidad: RF.

P: Muchos medios hablan de la obesidad como una epidemia. ¿Puede que la ortorexia haya surgido en algunas personas como un miedo obsesivo a terminar obesas y sufrir todo lo que ello conlleva?

R: Efectivamente, he visto en consulta varios casos tanto de ortorexia, como de anorexia, como otros trastornos de la conducta alimentaria que surgen a raíz de este miedo a terminar siendo obesas. Incluso los padres, que tienen cierto miedo a que sus hijos sean obesos, transmiten este trastorno de la conducta alimentaria a sus hijos. Se ve en consulta que el factor de la obesidad, este miedo a acabar de esta manera puede llegar a generar todo lo contrario: un trastorno de la conducta alimentaria, del cual también nos deberíamos preocupar.

«La persona está haciendo una restricción de un montón de alimentos que son necesarios en nuestro cuerpo. Si reducimos las grasas, hay ciertos órganos y ciertas hormonas que se ven afectados»

Las carnes rojas suelen ser una alimento vetado para las personas ortoréxicas: RF.

Las carnes rojas suelen ser una alimento vetado para las personas ortoréxicas: RF.

P: Las personas ortoréxicas creen que tienen una alimentación sana, pero en realidad no es así. ¿Qué consecuencias tiene en el cuerpo la ausencia total de grasas, carnes rojas o incluso azúcares?

P: La alimentación que, en teoría, la persona considera que es saludable, en realidad, no lo es porque no es saludable ni a nivel mental ni a nivel físico. A nivel mental, porque hay muchísima rigidez en cuanto la persona se sale de lo que ella considera que es sano. Eso le genera mucho malestar psicológico. Luego, por otro lado, también hay una restricción de ciertos alimentos (grasas, azúcares, hidratos de carbono, carnes y otros muchos productos) que al final, no sabe lo que necesita y está haciendo una restricción de un montón de alimentos que son necesarios en nuestro cuerpo, como pueden ser los hidratos de carbono, las grasas… Muchas veces, lo que se ve es que esa restricción (por ejemplo, hidratos de carbono) hace que la persona no tenga energía y siempre esté cansada. Si reducimos las grasas, hay ciertos órganos y hormonas que se ven afectados porque la persona, realmente, no sabe lo que necesita.

«A nivel social, se ve alabado el comer saludable. Ahora todos tenemos que comer chía, aguacate y kéfir»

P: ¿Es cierto que uno de los mayores inconvenientes para ayudar a una persona con ortorexia es que el paciente está muy convencido de que come muy bien y los demás comemos demasiado mal?

R: La persona está convencida totalmente de que lo suyo está bien y lo de los demás está mal y nadie sabe lo que necesita. Piensa que nadie sabe de nutrición y ella sí, que se ha formado y sabe lo que necesita, pero el resto no tenemos ni idea. Eso es un inconveniente. También, porque a nivel social, se ve alabado el comer saludable. Ahora todos tenemos que comer chía, aguacate y kéfir. En redes sociales, la persona es lo que ve: el que comer eso es lo que está bien. Ese es el mayor inconveniente: lo que la persona cree que es saludable y lo que, además, la sociedad alaba.

«No es frecuente que los atletas profesionales acaben con ortorexia porque cuentan con nutricionistas formados y tienen en cuenta que hay días que pueden salir a comer fuera»

P: Hoy en día, los deportistas profesionales cuentan con un plan nutricional. ¿Es frecuente que los atletas acaben con ortorexia por obsesionarse con una dieta estricta que ayude a sus resultados?

R: No es tan frecuente que los atletas profesionales acaben con ortorexia. El porcentaje no será muy elevado (tampoco tengo estudios que comprueben esto). Incluso suele ser  al revés: ellos cuentan con nutricionistas formados que les forman, que les meten en la dieta todo tipo de alimentos: hidratos de carbono, grasas, etc. Les informan de lo que un deportista necesita para poder rendir bien y también tienen en cuenta que hay días que comen peor o pueden salir a comer y a cenar fuera. Si eres un atleta profesional, cuentas con profesionales a tu lado que te aportan información veraz y real sobre nutrición en este caso. Más bien, la ortorexia suele verse en más en una población general que se basa en redes sociales, los mitos y lo que la sociedad va propagando, pero no hay información real. Por eso, muchas veces en casos de ortorexia y cualquier otro trastorno de alimentación contamos con nutricionistas, nos apoyamos en ellos para que sean ellos los que aporten una información veraz sobre nutrición.

Este es el ideal de belleza en la actualidad: RF.

Este es el ideal de belleza en la actualidad: RF.

P: El fitness está de moda y el canon de belleza es el de un cuerpo atlético. ¿Se trata de una tendencia imposible disfrazada de saludable?

«Debajo del concepto de hacer ejercicio de fuerza, comer bien y nutrirnos hay un canon de belleza, un cuerpo donde todos tenemos que encajar, una obsesión y una presión»

R: El nuevo canon de belleza y lo que se está propagando ahora mismo en redes sociales es un cuerpo atlético, un cuerpo fitness, un cuerpo musculado. Al final, se trata de una tendencia más, una nueva moda. Detrás de eso se disfraza que es saludable hacer ejercicio de fuerza, comer bien y nutrirnos, pero realmente, vuelve a haber un canon de belleza, un cuerpo donde tenemos que encajar, una obsesión y una presión que se ejerce sobre las personas para que ahora todos tengamos ese tipo de cuerpo.

@ravelodeporte

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