20 Mar Amber Glenn y el triple Axel: la única alternativa a las rusas en el patinaje artístico
¿Qué es lo que hace diferente a la patinadora estadounidense?
Isabel Arroyo Sauces

Amber Glenn durante el programa libre en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina 2026: YouTube.
En un patinaje artístico femenino marcado durante años por el dominio de las patinadoras rusas en los elementos técnicos más exigentes, hay un nombre que rompe esa tendencia: Amber Glenn. La estadounidense se ha convertido en la única patinadora capaz de ejecutar el triple Axel fuera de ese círculo, un salto que sigue siendo una de las mayores barreras del deporte. Su presencia en la élite no sólo aporta competitividad de cara al Mundial, sino que también reabre el debate sobre quién puede desafiar ese dominio en el hielo.
¿Vale la pena arriesgar al triple Axel en categoría femenina?
Los elementos técnicos de mayor dificultad suelen ser una carta al todo o nada. Quien suele ganar la competición es quien combina mejor la parte técnica y la parte artística. Ejemplo de ello ha sido Ilia Malinin en Milán-Cortina 2026. El norteamericano de origen ruso era el gran favorito, pero como falló en la mayoría de los saltos cuádruples, cedió la corona a favor del kazajo Mikhail Shaidorov. En cuanto a la categoría femenina, Amber Glenn era una de las favoritas para subir al podio. Sin embargo, falló más de la cuenta en el programa corto y con el libre sólo pudo remontar hasta la quinta plaza.
Quién es Amber Glenn y por qué su triple Axel la hace única

Amber Glenn: Lombardia Throfy.
Amber Glenn es una patinadora estadounidense que ha ido consolidándose en la élite del patinaje artístico gracias a una combinación de técnica, potencia y personalidad sobre el hielo. Aunque durante años su nombre no aparecía en las quinielas dominadas por las grandes figuras rusas, su progresión ha sido constante hasta convertirse en una de las referencias fuera de ese circuito.
Con las figuras rusas dentro del circuito, Amber Glenn nunca figuraba en las quinielas de las favoritas
Su elemento diferencial es el triple Axel, uno de los saltos más complejos del patinaje artístico. Este salto, que incluye tres vueltas y media en el aire, ha sido históricamente una barrera técnica que muy pocas patinadoras han conseguido superar con regularidad. En la última década, las rusas han marcado el ritmo en este tipo de elementos, lo que ha acentuado aún más la singularidad del caso de Glenn.
Que Amber Glenn sea capaz de ejecutar el triple Axel con consistencia la sitúa en una posición única dentro del panorama internacional. No sólo le permite competir en dificultad técnica con las mejores, sino que también introduce una alternativa real en un escenario donde ese tipo de saltos parecía reservado a un grupo muy concreto de patinadoras. Su presencia en competiciones de máximo nivel, especialmente en un contexto como el Mundial, añade un elemento de interés competitivo: la posibilidad de ver a una patinadora fuera del dominio tradicional enfrentarse a uno de los mayores desafíos técnicos del deporte.
Qué es el triple Axel y por qué es uno de los saltos más difíciles del patinaje artístico
El triple Axel es uno de los saltos más complejos y exigentes del patinaje artístico. A diferencia del resto de saltos, el Axel es el único que se ejecuta de frente, lo que obliga al patinador a realizar media vuelta adicional en el aire. Por eso, un triple Axel no son tres vueltas exactas, sino tres vueltas y media, lo que incrementa notablemente su dificultad. Desde el punto de vista técnico, este salto requiere una combinación casi perfecta de velocidad, fuerza y coordinación. El patinador debe generar suficiente impulso en la entrada, mantener el eje en el aire durante la rotación y, finalmente, aterrizar con estabilidad sobre una sola pierna. Cualquier pequeño desajuste puede provocar una caída o una ejecución incompleta. 
Axel Paulsen: Wikipedia.
Debido a semejante dificultad, tanto en categoría masculina, como en femenina, como en parejas es obligatorio ejecutar, como mínimo, un salto tipo Axel. Este salto debe ser, al menos, doble, pues si se ejecuta simple, no puntúa. Para las mujeres, en el programa corto no están permitidos los saltos cuádruples, por tanto, el elemento de mayor dificultad es el triple Axel. Y aún son muy pocas las que se atreven con él.
En el patinaje artístico femenino, el triple Axel ha sido históricamente una barrera. Durante años, muy pocas patinadoras lograron incorporarlo de forma consistente a sus programas. En la última década, algunas patinadoras rusas han elevado el nivel técnico incluyendo este salto con mayor frecuencia, lo que ha cambiado las exigencias competitivas. Por eso, que Amber Glenn sea capaz de ejecutar el triple Axel fuera de ese entorno no es un detalle menor: implica competir en uno de los elementos más determinantes del programa y situarse en una posición privilegiada dentro del panorama internacional. Este salto no sólo aporta puntos, sino que también define el nivel técnico de una patinadora en la élite.
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