Barcelona 3-1 Real Madrid: Apruébame con deshonra

Isabel Arroyo Sauces

Antes que nada, mil perdones por no haber subido esta crónica ayer, pero llevo muchos viajes en muy poco tiempo y ayer pude subir el vídeo, pero no pude escribir nada. En fin, era mi segundo Clásico de la temporada (y el de todos, aunque no hayan ido al estadio) y lo más sensato era pensar que iba a ganar el Barcelona. Otra cosa era ver de qué forma perdía el Real Madrid, si por goleada o cayendo de pie.

Antes del partido

Como ya sabréis, acabo de publicar un libro sobre el Real Madrid Femenino. Pues bien, siempre que escribo un libro sobre el Real Madrid, regalo un ejemplar a mis colaboradores, que son o bien gente que me ha ayudado a escribir algún capítulo o bien gente que me ha facilitado algún contacto. Una de mis colaboradoras ha sido Ana Rossell. Anteriormente, le había preguntado si iba a ir a Mérida y me dijo que sí, así que quedamos antes del partido para darle el libro.

Me fui con mucha antelación al estadio porque había quedado con Ana Rossell para regalarle mi nuevo libro sobre el Real Madrid Femenino

La cuestión es que no nos pudimos ver antes del partido porque mi asiento estaba justo en la grada contraria al palco de autoridades (donde estaba ella, obvio) y no se podía pasar de un sitio a otro. Total, que quedamos para vernos después. Lo bueno de llegar con tanta antelación es que pude ver todo el calentamiento y eso a mí me encanta. Además, tuve la suerte de tener en el asiento de al lado a un entrenador de fútbol que me contó un montón de cosas técnicas que estaban aplicando las chicas. A mí el papel de entrenador me da siempre mucho respeto y debo ser la única aficionada que no lleva un entrenador dentro. No obstante, me gusta aprender siempre de los profesionales.

Un partido con prórroga incluida

El Barça jugó como sabe, el Real Madrid supo resistir mejor que en otras ocasiones. Tanto es así que el primer gol tardó en llegar. ¿La autora? Claudia Pina para el Barcelona, cómo no. Por su parte, las mujeres de Alberto Toril no estaban dispuestas a bajarse los pantalones y ya en la segunda parte, Caroline Weir marcó un golazo de falta con el que flipó toda la grada. Fue un gol que nos hizo creer y soñar.

El gol de Caroline Weir y la prórroga hicieron soñar a todos los madridistas

Ni que decir tiene que el jueves hizo tanto frío como el miércoles o más. Bien, si durante la Real Sociedad-Sporting de Huelva no queríamos prórroga ni muertos con tal de no pasar más frío, en el Clásico… ejem, ejem. Pues sí, señores: el partido se fue a prórroga. Estuvimos mucho tiempo soñando, creíamos que nos merecíamos ganar esta vez. Además, el Barça estaba jugando con 10 desde la expulsión de Irene Paredes. De hecho, me pareció ver un penalti sobre Athenea, pero a la árbitra no le pareció así. El que sí vio fue en la portería contraria, ocasión que no quiso desaprovechar Mariona. Ya casi al final, Salma Paralluelo dejó para el recuerdo su diana en forma de 3-1. El partido acabaría así.

Caer de pie

Momento del Barcelona 3-1 Real Madrid: Ravelo.

Momento del Barcelona 3-1 Real Madrid: Ravelo.

Si al principio de esta crónica dije que había que esperar a ver si el Real Madrid encajaba una goleada o caía de pie, finalmente fue lo segundo. Eso se traduce en mucha rabia, muchísima. Otra vez habrá que esperar. Esta vez me dio más rabia porque me habría gustado ser testigo de la historia, pero en el fútbol quienes mandan son los goles.

Con el Barcelona 3-1 Real Madrid final, me dio muchísima rabia no haber podido ser testigo de la historia

Se había terminado el partido. Ahora tocaba buscar a Ana Rossell para darle su regalo. La cosa estaba complicada porque había mucha gente, pero por suerte, llegué a la zona del autobús. Le dije por What’s App que, cuando la viera, le iba a dar una voz para que se asomara abajo y así fue. Por supuesto que me agradeció el detalle.

Ana Rossell reflejaba en su cara lo dolida que estaba con el resultado final y con una derrota más

Le pregunté como estaba y me contestó que con mucha rabia. Me dio pena. Ella sabe todo lo que ha tenido que luchar para que el proyecto Real Madrid Femenino se hiciese realidad. Además, también es testigo directo del esfuerzo diario de las jugadoras. Intenté consolarla diciéndole que habían caído de pie, pero claro, no le valía ese consuelo. Entonces, recordé los tiempos del último año de instituto. Clase de Dibujo Técnico. Una de mis compañeras había sacado un 4’75 en el examen. El profesor le dijo: «Has suspendido con honor», a lo que ella respondió: «Pues mejor apruébame con deshonra». Supongo que Ana sentiría lo mismo en aquel momento. Ya estaba harta de caer de pie. Ahora quiere ganar aunque sea sentada.

@ravelodeporte

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