Cartel oficial de la película "Ídolos".

«Ídolos»: el precio invisible del éxito en el deporte

¿De qué habla la película más allá de la competición?

Isabel Arroyo Sauces

Cartel oficial de la película "Ídolos".

Cartel oficial de la película «Ídolos».

¿Qué ocurre cuando alcanzar la cima no trae la felicidad que se suponía? Ídolos no es una película sobre victorias, récords o aplausos, sino sobre el precio invisible del éxito en el deporte. A través de una historia marcada por la presión, las expectativas y el desgaste emocional, la película pone el foco en aquello de lo que menos se habla cuando se celebra a un campeón: lo que pasa por dentro cuando todo el mundo espera que sigas siendo un ídolo.

Cuando el éxito deja de ser suficiente

Óscar Casas caracterizado como Edu Serra: Fotogramas.

Óscar Casas caracterizado como Edu Serra: Fotogramas.

En el imaginario deportivo, alcanzar la cima debería ser el final feliz: medallas, reconocimiento, admiración y la sensación de haber cumplido un objetivo vital. Ídolos cuestiona precisamente esa idea tan asumida y plantea una pregunta incómoda: ¿qué ocurre cuando ganar conlleva conflictos internos y la obligación de perdonar el pasado?

¿Y si la gloria conlleva a romper con el dolor del pasado?

En la vida real, de puertas para afuera, deportista y entrenador se admiran mutuamente o por lo menos, muestran una relación cordial. Esto no tiene por qué ser mentira ni un teatro, pero de puertas para adentro, todo es mucho más complicado. Y es que la gloria en la alta competición no es el camino de rosas que se muestra en Instagram, sino atravesar un límite que indica la diferencia entre ganar y no ganar. ¿Cómo le afecta esta presión al deportista? ¿Y al entrenador?

¿De qué va realmente la película?

Ana Mena y Óscar Casas caracterizados como Luna y Edu: Fotogramas.

Ana Mena y Óscar Casas caracterizados como Luna y Edu: Fotogramas.

Edu Serra es un piloto de Moto2 que se acaba de quedar sin equipo debido a su mal carácter y su forma de correr tan agresiva. Entonces, el Aspar Team se ofrece a darle una oportunidad, pero con una condición: Antonio Belardi, su padre, será su entrenador. Padre e hijo llevan años sin hablarse porque en el pasado, Antonio Belardi fue un piloto de éxito que no pudo superar la culpa de haber matado por accidente en la pista a un compañero de profesión, de ahí que se refugiara en el alcohol y abandonara a su familia.

Si quiere triunfar, Edu se ve obligado a aceptar que el padre borracho que lo abandonó a él y a su madre sea ahora su entrenador

Padre e hijo se convierten exclusivamente en entrenador y pupilo. Antonio cambia la rutina de Edu para que se centre únicamente en las motos: dieta sana, duros entrenamientos, clases de salsa para la coordinación… Por otro lado, le advierte que tiene terminantemente prohibido empezar ninguna relación sentimental ya que el amor lo va a distraer. Demasiado tarde, pues el piloto ya está pillado por Luna, la tatuadora de su barrio.

A quién le puede interesar Ídolos

Fotograma de la película "Ídolos".

Fotograma de la película «Ídolos».

No hace falta decir que Ana Mena es una cantante con millones de seguidores en España y todos sus fans va a ir a verla para descubrir su faceta como actriz. Sin embargo, más allá de aquellos que van al cine porque les gustan los actores que protagonizan la película, Ídolos es un largometraje que conecta especialmente con quienes entienden el deporte más allá del marcador. Deportistas y ex deportistas encontrarán en ella situaciones reconocibles: la presión por rendir, el miedo a fallar, la dificultad de separar la identidad personal del resultado competitivo. No hace falta haber llegado a la élite para sentirse interpelado; basta con haber vivido la exigencia de cumplir expectativas ajenas.

Deportistas y ex deportistas encontrarán en Ídolos situaciones reconocibles como la dificultad de separar la identidad personal del resultado competitivo

Por el contrario, quienes busquen una historia épica, triunfalista o centrada en grandes gestas deportivas quizá no conecten del todo con su propuesta. Ídolos no está pensada para inspirar desde la victoria, sino para incomodar desde la honestidad, mostrando una cara del éxito que rara vez ocupa titulares. Porque lo que cada uno tiene en casa se queda en su casa.

@ravelodeporte

 

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