Mecanografía vs. goles: No mires hacia abajo

La mirada en el fútbol tiene mucho que ver con aprender a escribir en el teclado a la hora de marcar goles

Isabel Arroyo Sauces

Máquina de escribir: RF.

Máquina de escribir: RF.

Ravelo es para todos los públicos, pero la mayoría de nuestros lectores comprende la franja de edad que va desde los 35 a los 55 años. Es por eso por lo que muchos de ellos recordarán la importancia de la clase extraescolar de mecanografía cuando iban al colegio. Hoy en día, los niños nacen con todo tipo de teclados a mano, pero generaciones atrás, la gente no tenía esa suerte.

Cuando nadie tenía ordenadores ni móviles en las casas, existían las máquinas de escribir y los niños daban clases de mecanografía para aprender a manejarlas

Existían las máquinas de escribir y a la hora de aprender a manejarlas, el profesor insistía en que los alumnos no mirasen al teclado. Como nadie nace enseñado, las primeras clases eran un caos y los niños perdían la tira de tiempo para escribir una sola palabra. Entonces, ¿por qué en mecanografía no se puede mirar hacia abajo? Y lo más importante en cuanto al deporte se refiere: ¿qué tiene que ver la mecanografía con el fútbol?

En mecanografía, no mires al teclado

En mecanografía hay que mirar al papel, no al teclado: RF.

En mecanografía hay que mirar al papel, no al teclado: RF.

La finalidad de las clases de mecanografía era adquirir la mayor velocidad posible a la hora de escribir a máquina. Para ello, esta disciplina cuenta con sus técnicas y una de ellas consistía en no mirar hacia abajo, es decir, hacia el teclado. Todo el tiempo había que estar mirando al papel así como en la actualidad uno tiene que mirar hacia la pantalla del ordenador.

En mecanografía hay que estar mirando siempre al papel, nunca al teclado

Y es que tanto en las máquinas de escribir como en los ordenadores, móviles y tabletas, cada tecla está diseñada para unos dedos y no para otros. Por ejemplo, en un teclado QWERTY, de la F a la A hay que escribir con la mano izquierda y de la J a la Ñ, con la derecha. Además, los dedos tienen que permanecer perpendiculares al teclado, no en ángulo desviado. Este es uno de tantos métodos para adquirir velocidad en mecanografía, pero al igual que las manos y la mirada, es imprescindible también una postura correcta del cuerpo ya no solo para escribir más rápido, sino también para evitar lesiones.

Para marcar goles, no mires al balón

Valga como ejemplo el gol de todos, el gol de nuestra vida, el gol de Iniesta en la final del Mundial de Sudáfrica:

Jesús Navas se caracteriza por su gran velocidad, pero corre mirando hacia el balón y lo pillan los neerlandeses. Su suerte es que hay un rebote y el balón cae a los pies de Andrés Iniesta. El manchego mira un solo momento la pelota y de cara se la pasa a Cesc. El catalán da un pase a Navas sin mirar el balón, el cual tiene cerca a Fernando Torres y tampoco necesita mirar hacia abajo. El de Fuenlabrada ve a Iniesta, pero pierde tiempo mirando el esférico y falla con el pase. Suerte que vuelve a haber otro rebote y Cesc recupera la posesión. Fàbregas mira un momento hacia abajo sin perder de vista la posición del manchego para saber dónde ponerla. Es entonces cuando Iniesta tiene puestos los pies en el balón y la mirada, en la portería. Gol. España, campeona del Mundo.

Vinicius necesita lecciones de mecanografía con el balón: Getty Images.

Vinicius necesita lecciones de mecanografía con el balón: Getty Images.

Vinicius peca de mirar demasiado el balón

Los profesores de mecanografía eran muy estrictos con el tema de no mirar hacia el teclado, pero hoy día que todo el mundo está acostumbrado a trabajar con el ordenador, la gente sabe que tampoco se acaba el mundo por no estar todo el rato mirando a la pantalla. De todas formas, con la práctica, uno acaba sabiendo dónde están las teclas sin necesidad de mirarlas.

En el terreno de juego ocurren demasiadas cosas a la vez como para estar solamente pendiente del balón

En el fútbol ocurre lo mismo: tampoco es pecado mirar el balón. Lo que pasa es que en el terreno de juego ocurren demasiadas cosas a la vez y el balón ya se percibe a través del tacto, por lo que la vista también debe estar pendiente de cosas como los espacios, la portería, los compañeros y los rivales. Ejemplo de jugador que peca demasiado de mirar hacia abajo es Vinicius. Lo cierto es que el brasileño es un futbolista de gran calidad que corre muchísimo y pone todo su empeño en ver puerta. Como contrapartida, es todavía muy joven y juega en el Real Madrid, por lo que a veces demuestra que aún le falta madurez para asumir toda la presión que ello supone y pensar en el juego con calma.

Vinicius tiene gran calidad, pero le falta madurez para asumir la presión que supone jugar en el Real Madrid y pensar en las jugadas con calma

Esa calma que le falta se nota cuando, a la hora de marcar un gol, se obsesiona con mirar el balón y no levanta la mirada para, por ejemplo, ver dónde está exactamente la portería y calcular así a qué altura debería disparar con la pierna. Es entonces cuando emplea más fuerza de la cuenta y el balón se va fuera. Si Vinicius aprendiera a corregir ese defecto, su racha goleadora aumentaría con creces. Porque para marcar goles, nunca está de más saber de mecanografía.

@ravelodeporte

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